Discriminación horaria: cómo aprovechar las horas valle
Si puedes mover tu consumo a las franjas baratas, la discriminación horaria es una mina de ahorro. Te explicamos los tramos y cómo sacarles partido.

Laia Castellà
CEO & Fundadora

Desde la entrada en vigor de la estructura de peajes 2.0TD, todos los hogares tienen discriminación horaria por defecto: la electricidad cuesta distinto según la hora y el día. Saber leer esos tramos es la diferencia entre pagar de más o aprovechar las franjas baratas.
Los tres tramos que debes conocer
En días laborables hay tres periodos: punta (las horas más caras, en torno a media mañana y primera hora de la tarde-noche), llano (precio intermedio) y valle (el más barato, por la noche). Los fines de semana y festivos nacionales, todo el día es valle.
- Valle: noches de lunes a viernes (00:00-08:00) y todo el fin de semana.
- Punta: las franjas centrales del día laborable.
- Llano: el resto de horas de los días laborables.

Qué consumos conviene mover
Los grandes beneficiados son los consumos programables: lavadora, lavavajillas, secadora, termo eléctrico y, sobre todo, la carga del coche eléctrico. Trasladarlos a la noche o al fin de semana puede reducir su coste de forma muy significativa sin cambiar tus hábitos esenciales.
La discriminación horaria no te obliga a vivir de noche: basta con programar lo que no necesita tu presencia.
Cómo saber si te compensa
Cuanto mayor sea el porcentaje de tu consumo que puedes desplazar al valle, más rentable te resultará. Si vives fuera todo el día y la casa "trabaja" por la noche, eres el perfil ideal. Si, por el contrario, tu consumo se concentra en horas punta y no puedes moverlo, el beneficio será menor.

La clave es analizar tu curva de consumo horaria, que tu distribuidora pone a tu disposición. Con esos datos se puede simular cuánto ahorrarías optimizando horarios. En Cerecilla lo hacemos contigo para que la teoría se traduzca en euros reales.
Fuentes

Laia Castellà — CEO & Fundadora
Con más de 10 años de experiencia en el sector energético, Laia fundó Cerecilla con la misión de democratizar el acceso a las mejores tarifas. Escribe sobre ahorro energético, regulación y consumo responsable.



